Apuntes sobre el seminario de la Cuarta Internacional: la comunidad LGBT y las protestas BLM

Por Cristina Pérez


[El propósito  de esta serie de artículos breves sobre nuestras experiencias en los seminarios de la Cuarta es establecer una  memoria colectiva sobre las actividades en las que participa Democracia Socialista, además de ofrecer un espacio de apertura a la discusión de temas internacionales actuales en las luchas de todos los pueblos. Anticipamos desde ahora que en agosto de este año, varies integrantes de Democracia Socialista participarán en los talleres de formación para les jóvenes de la Cuarta Internacional, por lo que también reseñaremos estas experiencias en su momento. Además, quisiera resaltar que la participación de la DS en estos seminarios responde a la visión internacionalista de la acción política dentro de la vertiente del socialismo.]


Durante el fin de semana del 11 al 12 de julio, la Cuarta Internacional sostuvo virtualmente su seminario anual sobre temas relacionados a la comunidad LGBT. Este año, la discusión se centró en dos temas: la comunidad LGBT en el contexto de las protestas globales de Black Lives Matter y cuáles son las lecciones de la crisis del sida en los 1980 y 1990 que pudiésemos aplicar a nuestra presente situación con COVID-19.


En un momento en que el distanciamiento físico nos ha obligado a recurrir a la tecnología para comunicarnos, la Cuarta Internacional ha aprovechado esta oportunidad para, en la medida posible, facilitar el acceso a discusiones importantes entre organizaciones socialistas de distintas partes del mundo. Esta serie de seminarios forma parte de su esfuerzo por la formación política de cuadros socialistas a nivel internacional. Representa una oportunidad para que organizaciones socialistas y comunistas, como Democracia Socialista de Puerto Rico, tengan un foro para discutir temas que nos afectan a todes a través del mundo, como la falta de acceso a recursos de les negres y de la comunidad LGBT, entre otros.


Temprano en la mañana del sábado 11 de julio, ya había sobre 40 personas conectadas, todas visibles en los pequeños recuadros de la ventana de Zoom. Había representantes de organizaciones socialistas de México, Brasil, Francia, India, Estados Unidos, Canadá, Filipinas, Gran Bretaña, España, Italia, Grecia y Holanda, entre muchas otras, por lo que fue necesaria la traducción de varies intérpretes para traducir al inglés, al español, y al portugués. Luego de esperar varios minutos a que les participantes fueran entrando a la reunión y les intérpretes estuviesen listes para traducir, les moderadores (de México y Brasil) iniciaron el evento con una breve presentación de los temas a tocar y de las panelistas. La presentación de las protestas Black Lives Matter en un contexto de pandemia estuvo a cargo de tres panelistas: Juliana de Brasil, pero residente en EE. UU., Nadja de Brasil y Rena de Filipinas. 


Juliana hizo un tipo de repaso histórico, social y económico sobre las luchas de les negres en EE. UU., y centró su participación en la interseccionalidad de raza, género, clase y sexualidad como punto de partida para analizar los horrores del racismo sistémico en los EE. UU. Nadja, por su parte, resaltó la experiencia de Brasil bajo el presidente conservador Jair Bolsonaro ­––quien gobierna en claro desprecio de comunidades negras, nativas–– y destacó la importancia de la formación racial, sexual, de género y de clase, ya que todas estas experiencias se informan las unas de las otras. También hizo hincapié en que “con racismo, no hay democracia”, sobre todo cuando el estado utiliza la policía como brazo armado, altamente militarizado y represor contra las comunidades pobres, negras, trans, y otras poblaciones de “periferia”. Rena, nuestra panelista de las Filipinas, enlaza la discusión al decir que, ante los gobiernos autoritarios de derecha, las organizaciones socialistas debemos reforzarnos como grupos de acción antifascista, antiracista y anticapitalista para poder ver algún tipo de mejoría.


Luego de la presentación de las panelistas, la discusión procedió por turnos, en los que se priorizó a participantes trans, mujeres y del Sur Global. En esta dinámica se discutieron las situaciones actuales de la comunidad LGBT ante las protestas Black Lives Matter y ante el manejo de la pandemia de COVID-19.


Enumero a continuación algunos de los temas más sonados durante el seminario para futuras discusiones a fondo: 


1) la deshumanización de las personas a base de su color de piel, género, orientación sexual o clase por parte del capital y de los estados que promueven políticas capitalistas; 


2) el posible efecto de la radicalización de luchas de la comunidad LGBT a partir de las lecciones aprendidas y las intersecciones desveladas en las protestas BLM; 


3) cómo las condiciones de vida para muchas comunidades LGBT en el Sur Global (cuya definición en este seminario fomenta la inclusión de comunidades negras en EE. UU.) impiden el acceso a la salud, a alimentos, a educación y vivienda digna, entre otros, en el contexto de la pandemia; 


4) cómo las mujeres, les negres y la comunidad LGBT se las han arreglado para enfrentar la creciente necesidad de "cuidadores" durante la pandemia, a la vez que enfrentan desempleo, discrimen y medidas estatales represivas; 


5) la brutalidad policiaca (sobre todo en un contexto de "lockdown") y la abolición de la policía; entre otros.


Como representante de la DS y de Puerto Rico, tomé un turno para describir brevemente la situación actual del país en cuanto al racismo sistémico y el manejo de COVID-19. En primer lugar, es necesario entender que el racismo afecta todo: desde el diseño de las instituciones gubernamentales hasta el contenido de un chiste. En segundo lugar, que el racismo es un tema que en Puerto Rico aún no se le ha dado la atención que amerita, y en muchas ocasiones se descartan acciones racistas al utilizar argumentos como “somos una mezcla de razas”, o argumentos similares que resaltan lo poco que nos hemos educado sobre las luchas de les negres. Como consecuencia, este racismo se cuela por cada resquicio: en la escuela, en los hospitales, en las oficinas de gobierno. Más aún, el racismo informó el diseño de las agencias gubernamentales y de las dinámicas que se producen en ellas, por lo que, al esconderse en el entramado mismo del quehacer cotidiano gubernamental, se hacen *casi* invisibles a nuestros ojos. Para prueba, con un botón basta: el acceso a la salud, a la vivienda digna y al trabajo son solo algunas de las áreas en las que podemos ver con mayor facilidad la desigualdad en términos de raza y de clase social, sobre todo en plena pandemia y en el momento pico de la temporada de huracanes. De sobra está decir que las comunidades negras y pobres tienden a ser olvidadas por un gobierno que cada vez más muestra su incompetencia a la hora de garantizarle a la gente una vida digna, en la que se le respeten sus derechos y se le provean las herramientas y oportunidades necesarias para vivir en Puerto Rico.


De entre las muchas lecciones que se obtienen de este seminario, resalta la de crear cada vez más espacios de comunicación entre diversos grupos para conocer las experiencias de otros países. Al escuchar a les integrantes del foro, me di cuenta que nuestras luchas no son del todo muy disímiles. Hay, claro está, factores que hacen que el racismo y la desigualdad entre clases se exacerben, como gobiernos represivos, el colonialismo, desastres naturales, una consciencia de clase aún inmadura. No obstante, me parece que, a nivel global, el acceso, en general, a servicios y oportunidades no se pone a disposición de les negres, les natives y otros sectores marginados. La discusión fue rica, y escuché sobre procesos sociales y políticos que no conocía y que nos pudiesen servir como respuesta o como advertencia. Creo que ahí precisamente estriba la importancia de estos seminarios. Con el insumo de otros y otras, podremos idear alternativas creativas para enfrentar las crisis desde la intersección de clase, género, orientación sexual y raza. Además, ante una crisis global como esta en la que una pandemia ha descorrido el velo del racismo institucional, es más necesario que nunca reconocer que hay fuerza en la unidad, en los lazos entre comunidades. Por eso es tan importante el llamado de Rena a que organizaciones socialistas compartan sus experiencias y las soluciones que adoptan. 


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Cristina Pérez es estudiante de derecho y forma parte de la junta editorial de momento crítico.