La renovada fuerza sindical

Por Israel Marrero Calderín


La Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB en inglés) de los Estados Unidos informó en estos días sobre un aumento de 57% en la cantidad de solicitudes de representación sindical presentadas para la primera mitad del año fiscal 2022. Al mismo tiempo, las quejas por prácticas laborales injustas e ilícitas han aumentado en un 14%.


Los trabajadores y las trabajadoras de hoy se están organizando y solicitando más elecciones sindicales que en cualquier otro momento de los últimos 10 años. Y es que según una encuesta reciente de Gallup los sindicatos en los Estados Unidos tienen hoy el índice de aprobación más alto desde 1965.


Es lógico el aumento en la popularidad y en los niveles de organización sindical, gracias en parte a las revelaciones de la pandemia de la COVID-19. Los trabajadores y las trabajadoras fueron correctamente identificados durante la pandemia como “héroes esenciales”. Sin embargo, esa designación no representó una mejoría en sus condiciones de trabajo ni en sus niveles de vida. Pero sí contribuyó a que amplios sectores de la clase trabajadora cobraran conciencia. Las mayorías asalariadas reconocemos el potencial que tenemos cuando nos unimos para exigir justicia y democracia en el terreno económico frente a los patronos.


Como consecuencia, se ha generado un empuje sin precedentes en la organización sindical en tiempos recientes. Hemos visto muchas campañas sindicales exitosas en Estados Unidos, a pesar de haber enfrentado ofensivas anti-sindicales engañosas de parte de la mayoría de los patronos.


Esa ola de organización se ha extendido también a Puerto Rico.

El pasado miércoles, 6 de julio, las trabajadoras y los trabajadores de mantenimiento del Hospital de Veteranos en San Juan y de sus clínicas en Ponce y Mayagüez lograron una victoria histórica frente a su patrono, OSDBJV2, LLC, un contratista del gobierno federal. La inmensa mayoría de las personas que trabajan en esos talleres votó a favor de que el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras (SPT) les represente sindicalmente. Fue un verdadero ejercicio de apoderamiento y de democracia participativa que no ha estado exento de una ofensiva antiobrera típica de los patronos que pretenden seguir impunes ante los abusos a los cuales someten a sus empleados y empleadas. Luego de esa victoria tan importante, ese grupo de mujeres y hombres valientes entran a una nueva etapa: van a negociar su primer convenio colectivo. Para lograrlo cuentan con el apoyo del SPT y de la organización a la cual está afiliado: la Service Employees International Union (SEIU). Pero además, cuentan con el apoyo de la organización que representa a sus compañeras y compañeros en el Hospital empleados por la Administración de Veteranos, la American Federation of Government Employees y también de la comunidad a la cual le brindan su servicio: las personas que han servido en las fuerzas armadas, las veteranas y veteranos.


La historia nos demuestra la gran fuerza que tenemos los trabajadores y las trabajadoras cuando nos organizamos. El reciente aumento en las peticiones de representación sindical ante la NLRB confirma que las trabajadoras y los trabajadores siguen cobrando conciencia de la importancia de la unidad para mejorar nuestras condiciones de vida y con ello, mejorar la forma en la que se organiza la sociedad. La organización sindical es un paso ineludible para lograr que la balanza comience a inclinarse a favor de la justicia laboral y económica para las grandes mayorías.


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Israel "Piculín" Marrero Calderín es Presidente del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras.