¿Dónde está el balance político en los medios de nuestro país?

Por la junta editorial de momento crítico


Ya va siendo hora de que se denuncien las prácticas antidemocráticas de los medios de comunicación de nuestro país.


Como los demás noticieros, Noticentro WAPA lleva mucho tiempo con un panel de analistas políticos que representan solo a dos partidos que, hasta recién, eran mayoritarios. Como los demás noticieros, durante todo este cuatrienio, intentaron esconder el proceso de declive en el apoyo al bipartidismo que se iba haciendo evidente. Finalizadas las elecciones, ese intento de normalizar la hegemonía del bipartidismo se le hace cada vez más difícil.


Recientemente, han incorporado a su equipo al pasado candidato a la gobernación y legislador del Partido Independentista Puertorriqueño, Juan Dalmau. La incorporación de Dalmau es un avance con respecto a la representación de analistas de este noticiero. Sin embargo, quieren convencer de que es un avance sin paralelo haber añadido a un representante del PIP a su panel.


Aprovechamos para señalar las limitaciones crasas de la prensa actual (televisiva, radial, periodística). Veamos el caso de Noticentro WAPA. Echan a un lado que tan reciente como en las elecciones de hace unas semanas, 5 partidos quedaron inscritos. Estos medios pretenden continuar ignorando el mandato de un pueblo que ha demostrado que exige cambios. No solo eso, sino que hay una diversidad de voces de otros sectores que no se incorporan a los análisis en los medios: voces del ámbito sindical, feminista, socialista, comunitario, de las luchas ambientales.


¿No les parece que tal televisora viola el principio de ofrecer balance en la discusión de los temas del país para que la ciudadanía decida quién tiene la razón? La ciudadanía tiene derecho a esto y los medios se supone que trabajen para garantizar este derecho a la información. En ese sentido, se le debe exigir a la prensa que cumpla con el compromiso periodístico de imparcialidad teniendo un panel que incluya todas las fuerzas políticas del país.


A la vez, reconocemos que una verdadera representación de las distintas fuerzas sociales y políticas será imposible ante el panorama actual, dado que gran parte de la prensa, la de mayor difusión y alcance, se encuentra en manos de los grandes intereses económicos de nuestro país. Sin la creación y el fortalecimiento de una prensa obrera, una reivindicación democrática tan básica como representación balanceada de las fuerzas políticas es ilusoria.


Desde esta perspectiva, nuestra revista momento crítico espera aportar y construir. Exhortamos a otras organizaciones e individuos que concuerden con nuestra posición a que se expresen públicamente y se unan al movimiento para lograr una prensa representativa y accesible a la ciudadanía.