Ante mayor represión, mayor combatividad

Comunicado de Democracia Socialista


La crisis económica, fiscal, política y social que enfrenta Puerto Rico se agudiza. Los ataques de la Junta de Control Fiscal, la ofensiva de la clase patronal y las políticas del gobierno, servil a esos intereses, provocan la resistencia de quienes sufren las consecuencias de esas medidas. Esa resistencia se amplía porque también se amplía el alcance de la ofensiva neoliberal contra la mayoría asalariada y empobrecida del país.


Las movilizaciones - con sus fluctuaciones entre periodos de alta intensidad y periodos de actividades más modestas - siguen ganando apoyo en amplios sectores. Y dentro de esos sectores, cada vez son más quienes comprenden que existe un vínculo entre las diversas luchas políticas, sociales, comunitarias y ambientales. Ese vínculo surge de la resistencia contra los efectos devastadores de la política neoliberal que se le ha impuesto al pueblo de Puerto Rico por más de treinta años. Cada vez son más los sectores que reconocen que todas nuestras luchas por la defensa del medioambiente, en defensa del servicio público, de las pensiones, de la Universidad pública, por un sistema de salud adecuado, por el derecho a la energía, por la transición acelerada a fuentes de energía renovable, en fin, por mejorar las condiciones y la calidad de vida de nuestra gente, son parte de una misma lucha contra los intereses patronales y coloniales, y a favor de los intereses de las grandes mayorías.


De igual forma, la Junta de Control Fiscal, las clases patronales y, sobre todo, el gobierno servil a sus intereses conocen el potencial que tiene el pueblo en la calle. Reconocen que las movilizaciones son un peligro para sus privilegios.


Por eso, mientras más crece la movilización popular, con ella crecerá la criminalización de la protesta y la represión. Hemos visto cómo el gobierno viola sistemáticamente nuestras libertades democráticas. Hemos vivido el uso reiterado de las unidades tácticas para impedir la libertad de expresión y para agredir a quienes se manifiestan. Cuando el discurso neoliberal pierde apoyo en grandes sectores del país, a los grandes intereses solo les resta imponerse a través de la fuerza de las instituciones que controla, incluyendo las represivas.


Somos conscientes del potencial que tenemos cuando nos movilizamos a pesar de la criminalización de la protesta y la represión. También sabemos que la mejor manera de enfrentar la represión y combatir la criminalización de la protesta es mediante la ampliación de la movilización en las calles. Además, tenemos derecho a defendernos ante los ataques indiscriminados de la policía.


Denunciamos la criminalización de la protesta y de la libertad de expresión.


Demandamos la retirada de la fuerza de choque de todas las manifestaciones.


Exhortamos a ejercer el derecho a la legítima defensa.


Sigamos en la calle contribuyendo a la vinculación de las diversas luchas de nuestro pueblo por una sociedad más justa y democrática.